Editorial - Polémica aprobación de impuestos
30/11/2004
Parece que en Parla nunca existe una única versión en la forma en que suceden las cosas y como no iba a ser menos, lo mismo ocurre con la aprobación de los impuestos.
Mientras que la versión que ofrece el Ayuntamiento sobre su aprobación es que la tónica general ha sido la congelación técnica de los impuestos y por lo tanto esto supone la subida correspondiente al IPC anual, no parece que esto sea cierto.
Mientras que el Ayuntamiento alega que la subida del IPC al que se aproximan ellos ha sido del 3,5% la realidad es que los datos del Instituto Nacional de Estadística recogen que la subida que el IPC ha sufrido de octubre de 2003 hasta septiembre de 2004 ha sido de 2,5% a nivel general y con el 2,6% en la Comunidad de Madrid.
Por lo tanto, ante estos datos el señor Alcalde debería de reprender a su concejal de Hacienda porque parece que este no ha debido de hacer muy bien sus deberes.
Por no hablar de que todo no es tan bonito como nos lo han querido presentar y que esto se va a ver traducido en los bolsillos de todos los ciudadanos.
Ya que por ejemplo el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica ha subido hasta un 5,14%, pero esta no es la cifra más alarmante ya que todavía ha sufrido una subida más grande la prestación de servicios
de piscina e instalaciones deportivas. Los adultos deberán pagar hasta un 25% más por utilizar la piscina de aire libre y en la piscina cubierta los padres que quieran que sus hijos de colegios de educación
infantil cursen natación deberán pagar el doble de lo que venían pagando.
Por no hablar de la abusiva tasa de protección animal que será de 9,02 euros por tener animales en casa. Nos podrían explicar ¿cuánto gasto le supone al Ayuntamiento que un vecino tenga un canario o un pez en casa? Seguro que un gasto no pero dinero limpito sin duda.
Y esto señor alcalde, no es congelar los impuestos y las tasas sino dejar congelados a los vecinos por las subidas. Aunque claro, ya sabemos que de algún lado tiene que sacar el dinero para poder pagar los proyectos que tienen en mente como son la piscina de agua salada o el museo del bonsai, aunque para la mayoría de los ciudadanos estas cosas sean inservibles.
Señor Alcalde baje de la nube y entérese de la realidad social que vive el pueblo que le votó, a ver si en lugar de bonsais la gente necesita un alcalde más coherente.
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